A menudo tratamos a nuestros cargadores portátiles como inofensivos compañeros de viaje, y esto es así en la mayoría de los casos. Sin embargo, todavía existen ciertos riesgos que pueden provocar incidentes aterradores. Uno de ellos ocurrió recientemente en Los Ángeles, donde Ashley Nevel estaba descansando en su departamento, sin sospechar que su banco de energía explotaría repentinamente en su cama, prendiendo fuego a sus mantas y provocando quemaduras químicas en su brazo.
Deja de cargar tu teléfono en la cama: Los riesgos que debes conocer
Batería de iones de litio tecnología Está presente en la mayoría de los dispositivos modernos. Estas baterías son eficientes, pero pueden volverse inestables si se sobrecalientan o sufren defectos de fabricación. El cargador en este caso fue comprado recientemente en una conocida tienda online, pero funcionó mal sin previo aviso. Cuando se produce un incendio en una batería portátil en una cama, la tela actúa como combustible, lo que permite que las llamas se propaguen mucho más rápido que en un escritorio o en la encimera de la cocina.
La Comisión de Seguridad de Productos de Consumo de EE.UU. lleva mucho tiempo advirtiendo contra la práctica de cobrar un teléfono en la cama. Las superficies blandas, como almohadas y edredones, atrapan el calor alrededor del dispositivo, lo que puede provocar una situación de «descontrol térmico». En otras palabras, la batería simplemente no puede enfriarse. Los expertos dicen que para estar seguro, solo debes usar accesorios que el fabricante de tu dispositivo haya aprobado y nunca dejar una unidad de carga sola.
Una herramienta de seguridad que salva vidas: una manta ignífuga
Como reportado por CBSNevel logró evitar un desastre total gracias a un elemento inesperado: una manta ignífuga. Después de que una manta estándar no lograra apagar las llamas químicas, utilizó esta herramienta de seguridad especializada para sofocar el fuego al instante. Fue un simple regalo de inauguración de su padre que probablemente salvó todo el edificio de apartamentos de un incendio masivo.
Para evitar una explosión de una batería de iones de litio, es esencial cambiar la forma en que interactuamos con nuestra tecnología. Cargue siempre sus dispositivos sobre superficies duras y planas que permitan un flujo de aire adecuado. Además, si un cargador se siente demasiado caliente al tacto o comienza a hincharse, deje de usarlo inmediatamente y deséchelo en un centro de reciclaje de baterías designado.
Historias como la de Ashley nos recuerdan que nuestros hábitos tecnológicos diarios tienen efectos en el mundo real. Puede parecer cómodo e inofensivo cargar un dispositivo sobre una superficie blanda. Sin embargo, este es el lugar perfecto para que se inicie un incendio. Cargar solo sobre superficies duras y mantener cerca una manta ignífuga ayuda no solo a proteger su teléfono sino también su hogar y su familia.
Fuente: Android Headlines
